Tecnova contará con 5 áreas funcionales en las que trabajarán 17 personas

La sede del Centro Tecnológico de la Industria Auxiliar de la Agricultura, Fundación Tecnova, contará con cinco áreas funcionales que se distribuirán sobre 4.400 metros cuadrados y en las que trabajarán unas 17 personas de las que, al menos tres serán doctores, según las primeras previsiones.

Así se detalla en el convenio de colaboración entre el Ministerio de Ciencia e Innovación (Miciin), la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia y la propia Fundación Tecnova mostrado en el BOE y recogido por Europa Press, por el que se hace pública la subvención de 4.052.575 euros concedida por las administraciones con fondos Feder para la construcción del centro en la tecnópolis de La Cañada en el corazón del Parque Científico-Tecnológico de Almería (PITA).

De esta forma, entre los espacios propuestos en la construcción de este centro se encuentra la zona de observatorio tecnológico proyectada como un punto de detección de las necesidades tecnológicas del sector agroindustrial andaluz. Entre sus funciones se encuentran las de analizar y determinar las necesidades y el potencial tecnológico de las empresas, fomentar y asesorar la adopción de nuevas tecnologías por parte del sector empresarial, y conquistar y difundir la tecnología desarrollada por las empresas andaluzas en nuevos mercados emergentes.

Otra de las zonas claves de la sede de Fundación Tecnova será el área de I+D+i, que contará con 990 metros cuadrados en la que trabajarán una decena de científicos. Está concebida como el núcleo de trabajo del centro tecnológico y contará con diferentes áreas como oficina de proyectos, laboratorios, taller de prototipos, zonas de documentación, información y transferencia.

Entre los servicios especializados a prestar se encuentran la realización de proyectos de innovación y desarrollo tecnológico propios y en colaboración con las empresas, apoyo técnico en la realización de proyectos de I+D+i, desarrollo de proyectos integrales, apoyo a las empresas en la búsqueda de ayudas y líneas de financiación, difusión y divulgación de resultados de investigación y búsqueda de socios nacionales e internacionales para proyectos de I+D+i, entre otros.

Con el objetivo de profesionalizar el sector agroindustrial andaluz, la sede contará con una zona de transferencia tecnológica desde la que se tratará de eliminar las barreras existentes en el sector empresarial y tender hacia la adopción de nuevas tecnologías, procesos y metodologías de trabajo e inversión en I+D+i como instrumento para el incremento de su competitividad.

En este sentido también se ha diseñado el área polivalente de interacción empresarial y servicios avanzados, un punto de encuentro en el que fomentar la cooperación empresarial, la interacción entre los agentes del sistema tecnológico y proporcionar un clima de relación e intercambio.

El centro contará como espacio innovador con un área de 2.300 metros cuadrados dedicada a la demostración, concebido un centro independiente del resto de las áreas definidas. Este centro se convertirá en un referente de las últimas tecnologías desarrolladas por la industria agroindustrial andaluza, ya que servirá de escaparate en el que las empresas puedan presentar sus avances y realizar demostraciones.

Científicamente, las líneas de trabajo del centro desarrollarán investigaciones en ámbitos de “elevado interés y poco explorados” dentro del campo de la agricultura intensiva, de forma que “pondrá así a Andalucía a la cabeza de la vanguardia en la investigación y conocimiento científico en este ámbito”.

TECNOLOGÍA ‘NIRS’

Fundación Tecnova oferta una líneas de investigación a través de la cual se generan nuevos productos de detección de residuos mediante metodologías no destructivas, herramientas de calidad y trazabilidad. El diseño de aplicaciones de la tecnología NIRs --tecnología de espectro de infrarrojo visible cercano– a los productos hortofrutícolas es el objetivo de esta línea de trabajo.

Las aplicaciones en las que se trabaja son la detección de residuos de plaguicidas en productos agroalimentarios, parámetros de calidad, detección de variedades, elaboración de protocolos de trabajo, ya que la preocupación creciente por la calidad de los productos de consumo en fresco ha hecho evolucionar las exigencias de los mercados y los consumidores finales hacia una agricultura con ‘residuos cero’ y con una trazabilidad marcada.

La saturación de los mercados, la competencia de otras zonas productoras con menores costes de producción y los nuevos formatos demandados por los consumidores, imponen la evolución hacia nuevos sistemas y formatos de comercialización que aumentan el valor añadido de los productos, por lo que se trabajará en el diseño de nuevos formatos y sistemas de comercialización, adaptación a los procesos de IV y V gama e ingeniería de procesos.

Fuente: Europa Press

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